Olvídate de las superficies improvisadas y las imágenes torcidas
Ya no necesitas apilar libros ni usar mesas auxiliares inestables para encuadrar tu pantalla. Con este trípode para proyector, regulas la altura de forma milimétrica hasta los 2,25 metros, consiguiendo un ángulo de visión directo, cómodo y libre de molestas distorsiones trapezoidales.
Su cuerpo de aluminio absorbe las pequeñas vibraciones del suelo, protegiendo tus lentes y asegurando que tu cámara o proyector permanezcan fijos. Es la solución perfecta para habitaciones pequeñas donde no se pueden colgar soportes fijos en el techo o en la pared, permitiendo guardarlo en un armario al terminar la sesión.