La historia de un escritorio aburrido que cobró vida
Todo comenzó con la necesidad de cambiar el típico accesorio gris de oficina por algo que contara una historia. Así nació este ratón inalámbrico, decorado con un patrón exclusivo de simpáticos perros franceses. Al colocar el pequeño nano receptor en la computadora portátil, el escritorio se transformó por completo. Ya no era solo un lugar de tareas pendientes, sino un espacio creativo custodiado por fieles amigos ilustrados que acompañan cada logro profesional.
Detalles del producto
Un accesorio ligero, fácil de transportar en cualquier mochila y listo para alegrar tus jornadas informáticas allá donde vayas.