La respuesta definitiva a las interferencias térmicas
Las lecturas inestables en tanques profundos suelen deberse a sensores cortos o cables mal blindados. Este modelo resuelve ese problema integrando una sonda de 800 mm que alcanza el punto exacto de medición, respaldada por un blindaje de cable trenzado metálico de 8 metros que anula el ruido electromagnético. Su construcción en acero 316L impide que la humedad dañe el elemento sensor interno, erradicando paradas inesperadas por fallos de conectividad en su sistema de control.