Máxima estabilidad y precisión para sus procesos térmicos
Evite lecturas erróneas que pongan en riesgo su producción. Este componente integra un sensor de temperatura tipo E que destaca por su alta sensibilidad, permitiendo detectar variaciones mínimas de calor en un rango de hasta 400 grados centígrados de manera inmediata.
La sonda de 200mm permite alcanzar puntos internos críticos en calderas y maquinaria pesada, asegurando mediciones reales.
Beneficios clave para su flujo de trabajo
- Fácil integración mediante su robusta rosca M8 de tornillo.
- Cable flexible de 2 metros que facilita el guiado por canaletas.
- Estructura resistente al desgaste continuo en talleres.
Al instalar esta sonda robusta en sus sistemas de automatización, reduce el tiempo de inactividad por fallos de calibración y protege los motores contra picos severos de calor.