La solución definitiva para mantener su lavabo seco y limpio
Muchos hogares sufren el problema de grifos tradicionales con chorros demasiado potentes que salpican la encimera y la ropa. Nuestro grifo de cascada para lavabo resuelve este inconveniente gracias a su boquilla alargada, que distribuye la presión de manera uniforme. El agua cae con suavidad sedosa, cubriendo una superficie mayor para un lavado de manos más cómodo, higiénico y libre de salpicaduras molestas hacia el exterior del fregadero.
Comodidad térmica al instante
El mecanismo monomando de tacto suave soluciona la engorrosa tarea de regular el agua caliente y fría con dos llaves separadas. Con una sola mano puede encontrar la temperatura idónea en segundos, algo fundamental para el baño de los niños o para las mañanas de invierno en las que se necesita agua templada de forma inmediata. Su base sólida se fija con firmeza, evitando oscilaciones o pérdidas de agua inferiores.