Un clásico renovado para el servicio de mesa
Este cuenco para servir de cristal con formato de frutero alto representa la armonía perfecta entre utilidad y adorno contemporáneo. Al depositar los aperitivos sobre su superficie transparente, logras que los colores de los alimentos resalten de forma natural, abriendo el apetito de los comensales. Su uso no se limita a la cocina; su hábitat natural es la sala de estar, donde brilla con luz propia como un objeto de diseño atemporal.
Aporta una sutil sofisticación a las reuniones familiares elevando la comida a la categoría de arte visual.
Olvídate de las fuentes planas y aburridas; la estructura con pedestal Bruin dota de carácter y volumen a tu hogar.