Adiós a las ampollas en la bota de esquí
Muchos esquiadores sufren dolores debido al exceso de tejido o al roce constante. La solución radica en una estructura fina y una amortiguación ultraligera que se adapta como una segunda piel, eliminando los pliegues que causan las molestas ampollas.
Confort sin perder tacto
Gracias a la incorporación de seda natural, el pie desliza correctamente sin generar fricción dolorosa. Las propiedades de regulación del clima impiden que el pie se humedezca, que es la causa principal de la debilidad de la piel en la nieve.
Disfruta de una experiencia de esquí fluida, cómoda y completamente libre de dolores o enfriamientos repentinos.